domingo, 1 de junio de 2014

Otro análisis...


Impreso en Argentina - El matadero


Escritores modernos.

Un procedimiento literario usado frecuentemente por los escritores modernos consiste en tomar un texto clásico y reescribirlo, adaptándolo a los acontecimientos históricos y sociales.  Esta forma de escritura fue empleada por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares en el cuento "La fiesta del monstruo", publicado en 1977, en el libro Nuevos cuentos de Bustos Domecq.  Estos autores seguramente tomaron del relato de Esteban Echeverría, El matadero, el núcleo temático: la persecución, la tortura y la muerte del unitario en la época de Rosas, y trasladaron la acción a la época del primer gobierno peronista.  En este caso, no es un unitario la víctima, sino un judío que camina por una calle cercana a la Plaza de Mayo y se cruza con una manifestación popular seguidora de Perón.

Ambos textos están narrados en primera persona; sin embargo, mientras que en "La fiesta del monstruo", el narrador es uno de los participantes de la manifestación, en el cuento de Echeverría no interviene en los acontecimientos.

[El unitario] Era éste un joven como de veinticinco años, de gallarda y bien apuesta persona, que mientras salían en borbotones de aquellas desaforadas bocas las anteriores exclamaciones, trotaba hacia Barracas, muy lejano de temer peligro alguno.  Notando empero las significativas miradas de aquel grupo de dogos de matadero, echa maquinalmente la diestra sobre las pistoleras de su silla inglesa.

Esteban Echeverría, El matadero.

Cada uno, malgrado su corta edad, cantaba lo que le pedía el cuerpo, hasta que vino a distraernos un sinagoga que mandaba respeto con la barba.  A ése le personamos la vida, pero no se escurrió tan fácil otro de formato menor, más manuable, más práctico, de manejo más ágil.  Era un miserable cuatro ojos, sin la musculatura del deportivo.  El pelo era colorado, los libros, bajo el brazo y de estudio.  Se registró como un distraído, que cuasi se llevaba por delante a nuestro abanderado, el Spátola.

Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, en Nuevos cuentos de Bustos Domecq.


PARA PENSAR:
- Cuáles son las diferencias en el registro lingüístico utilizado por los narradores para las descripciones del unitario en El matadero y del judío en La fiesta del monstruo.
- Por qué los narradores actúan de esa manera.

En imágenes...




Política y Literatura

En aquel tiempo los carniceros degolladores del matadero eran los apóstoles que propagaban a verga y puñal la federación rosarina, y no es difícil imaginarse qué federación saldría de sus cabezas y cuchillos.  Llamaban ellos salvaje unitario, conforme a la jerga inventada por el Restaurador, patrón de la cofradía, a todo el que no era degollador, carnicero ni salvaje, ni ladrón; a todo hombre decente y de corazón bien puesto, a todo patriota ilustrado amigo de las luces y de la libertad y por el suceso anterior puede verse a las claras que el foco de la federación estaba en el matadero.

Esteban Echeverría, El matadero.

En este fragmento final de El matadero, el narrador realiza una evaluación sobre las dos fracciones políticas en lucha en el momento de escritura del texto: los unitarios y los federales.  Toma claramente posición por los primeros y confina a los segundos al matadero, lugar teñido por la brutalidad y la violencia.

Continuaba, sin embargo, lloviendo a cántaros, y la inundación crecía, acreditando el pronóstico de los predicadores.  Las campanas comenzaban a tocar rogativas por orden del muy católico Restaurador quien parece no las tenía todas consigo.  Los libertinos, los incrédulos, es decir, los unitarios, empezaron a amedrentarse al ver tanto cara compungida, oír tanta batahola de imprecaciones.

Esteban Echeverría, El matadero.

En ambos fragmentos de El matadero, puede parecer que existe una contradicción en la caracterización de los unitarios, ya que en el primero se los trata como hombres decentes y  de corazón bien puesto, mientras que en el segundo son considerados libertinos e incrédulos.  Esta contradicción es sólo aparente, porque su autor usa en casi todo el texto un lenguaje irónico: realiza de esta manera una operación de escritura que consiste en exagerar las bondades de los federales y de Rosas, para luego cerrar el texto resaltando la valentía de los unitarios y colocar a los federales en el espacio de la muerte y del mal: el matadero.  



Alonso, Carlos. Pintor argentino.

PARA PENSAR:
- En qué otros fragmentos de El matadero podemos observar estas contradicciones aparentes.